Extremadura Merida

5 días de naturaleza, historia y gastronomía en Extremadura

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El pasado noviembre, y aprovechando nuestros últimos cinco días de vacaciones del año, decidimos viajar a Extremadura, Comunidad en la que solo estuvimos una vez, hace años y fue solo de pasada, así que nos apetecía volver y conocerla mejor. Las referencias no podían ser mejores: patrimonio artístico, naturaleza y gastronomía, además de todo esto, nos hizo un tiempo espectacular. El “combo” perfecto.

extremadura

Primera parada: El monasterio de Yuste

Tras hacer noche en Navahondilla, provincia de Ávila, salimos por la carretera hacia Extremadura por la CL-501 -la vía M-501 en su versión castellana-. Nuestro primer destino fue el Monasterio de San Jerónimo de Yuste, muy cerca de la localidad cacereña de Cuacos de Yuste. El viaje fue cómodo, sin apenas circulación. Que fuese un día laborable ayudó bastante en el tráfico. Calculo que fueron dos horas.

 

monasterio de yuste carlos V

Casa-palacio de Carlos I

 Juanelo Turriano, el relojero de Carlos I

Para la visita al monasterio tuvimos un guía, muy bueno por cierto, que nos explicó la vida en el monasterio, su origen, el porqué de su creación y de la elección de Carlos I en situar allí su residencia, la casa-palacio, para desdicha de su hijo. Al finalizar la visita, y viéndole en algún cuadro, nos llamó mucho la atención la historia de Juanelo Turriano, “fichaje” del Rey, italiano de origen, ingeniero, inventor y escritor pero que llegó a la Corte como relojero, aunque, cosas que pasan en este país, murió en la más triste indigencia debido a que no le pagaron un proyecto en Toledo.

Como curiosidad, antes de llegar al monasterio hay un cementerio alemán con militares de la I y II Guerra Mundial caídos en España, ¿por qué están allí? imagino que por Carlos V, emperador alemán.

cementerio alemán II guerra mundial extremadura

Cementerio alemán de la I y II Guerra Mundial

 Llegamos a Plasencia, la perla del valle

Siguiendo la sinuosa EX-203 y atravesando la comarca extremeña de La Vera, no sin antes comprar pimentón típico de la zona, llegamos a Plasencia donde nos hospedamos en un hotel aprovechando un “paquete” de Wonderbox, empresa la cual dejó mucho que desear en su gestión al no facilitarnos otro alojamiento debido a un problema entre ellos (Wonderbox) y el hotel, siendo nosotros los perjudicados. Gracias al Hotel ciudad del Jerte que nos alojó aún sabiendo que seguramente no cobrarían la estancia.

Las Hurdes, naturaleza salvaje extremeña

Estuvimos dos noches en Plasencia, la primera para conocer bien la ciudad y al día siguiente para conocer la comarca de Las Hurdes. Leyendo guías sobre Extremadura y siguiendo los consejos de la recepcionista del hotel, decidimos ir a ver el Meandro del Melero. Un sitio espectacular y que da la sensación de estar fuera de Europa. Tras ver el meandro nos dirigimos hacia la localidad de El Gasco por la carretera EX-204 y CC55.1, atravesando pueblos como Riomalo de Abajo y Vegas de Coria. Carretera regularcilla con bastantes curvas. Y ojo, creo recordar que pocas gasolineras.

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El meandro del Melero

Llegamos al Gasco, dimos un paseo por el pueblo, almorzamos en el restaurante El Bodegón: asequible menú, buen trato y comimos muy bien. Vimos el meandro de la zona pero por falta de luz nos quedamos con ganas de hacer alguna ruta a pie y ver una cascada, así que queda pendiente para otra ocasión. Es lo malo de viajar en noviembre: pocas horas de sol. Haciendo el camino de vuelta al hotel pasamos por varios pueblos, el más importante fue Pinofranqueado en el cual hicimos parada y fuimos a visitar el Centro de Documentación de Las Hurdes. Llama la atención el aislamiento que sufrió esta comarca durante siglos.

El gasco hurdes

El Gasco

Mérida, patrimonio de la humanidad

Pasamos la última noche en Plasencia, acompañados de jamón ibérico de la zona y el vino de pitarra. A la mañana siguiente salimos hacia Mérida, esta vez por autovía, llegando en hora y poco a, como la llamaban los romanos, Augusta Emérita. Nos costó aparcar, la zona blanca está un poco retirada pero enseguida se llega al centro. Nos hizo temperatura primaveral, unos 15º casi en diciembre, dejamos la maleta en el hotel, Mérida Palace, y a pasear por la capital de Extremadura…

teatro romano mérida

Teatro romano de Mérida

La ciudad destaca por su gran patrimonio del Imperio romano aunque pero también tiene restos visigodos y árabes, aunque mucho menos importantes. En lo concerniente a Roma os recomiendo que visitéis la Casa del Mitreo, el Museo Nacional de Arte Romano, el Anfiteatro, el Teatro, el Circo y el Templo de Diana. Varios de ellos se pueden visitar con un único ticket.

Después de ver todos estos monumentos llegamos a la conclusión de que para ver monumentos del Imperio romano con ir a Mérida es más que suficiente.

Circo romano de Mérida

Circo romano de Mérida

No tuvimos suerte a la hora de elegir restaurante para comer tras la visita al museo: lentos y mal atendidos, pero eso solo fue un espejismo, cenamos muy bien en A de Arco, vino de la tierra, embutidos y setas, por recomendación de nuestra amiga Olga.

Resumiendo, Mérida como ciudad no me gustó especialmente; ahora bien, por todo el patrimonio cultural que tiene y su gastronomía es más que interesante pasar por allí unos días.

Cáceres, el municipio más extenso de España

Después de pasar nuestra tercera noche en Extremadura, partimos hacia la siguiente etapa de nuestra ruta: Cáceres, la cual está bastante cerca de Mérida -apenas 55 minutos por la A66-. Como íbamos muy bien de tiempo nos desviamos hacia Malpartida de Cáceres, vimos el exterior del Museo Vostell -no llegamos a entrar porque lo encontramos cerrado- pero sí vimos Los Barruecos, monumento natural declarado por la Junta de Extremadura. Comimos bastante bien en Malpartida, algo de caza si no recuerdo mal y vino, una vez más, muy bueno.

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Los Barruecos

Una vez que nos instalamos en Cáceres en el Hotel Albarragena, dimos un paseo por el casco antiguo, visitando el Museo de Cáceres, la plaza de San Mateo, la plaza de San Jorge, la judería, haciendo parada para tomar un café, bastante bueno, en El Jardín de Ulloa. Después de pasar por Información, en la misma plaza de Santa María, contratamos una visita guiada nocturna: Juglar por la noche, la cual si vais por allí os la recomiendo. Mucho humor, historia y leyendas de la ciudad.

Plaza Mayor de Cáceres

Plaza Mayor de Cáceres

 

Parque nacional Monfragüe

Parque nacional Monfragüe

El casco antiguo no es tan grande como el de Toledo, por poner un ejemplo, pero sí es un sitio genial para pasear y sobre todo, para perderse por sus calles. A la mañana siguiente, dimos un paseo por la Plaza Mayor, compras y de regreso al coche. Al ir sin prisa, de regreso decidimos conocer el Parque Natural de Monfragüe también en la provincia de Cáceres, subimos al castillo y desde arriba divisamos el comienzo de nuestro viaje: Las hurdes, la cual hemos pensado en volver más pronto que tarde.

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